domingo, 10 de julio de 2022

La Brújula Filosófica

Con el paso de los años, de lecturas y experiencias llegué a la conclusión de que necesitaba una filosofía de vida, una brújula filosófica, para orientarme y motivarme a seguir adelante en momentos difíciles de mi vida. Este texto es más un borrador y un compendio de ideas que he tomado de varias filosofías que un texto definitivo.

Más que nada son ideas que resuenan conmigo y que decidí compilar para repasarlas cuando lo necesite.


La Brújula Filosófica 

 

-TEN IDEALES Y OBJETIVOS




Para mantenerte en movimiento.

Para que la vida tenga un significado.


Dicen por ahí que si uno no elige sus ideales y objetivos terminará trabajando para cumplir los de alguien más.


Los ideales


El ser humano tiene una tendencia a sentirse insatisfecho aún habiendo lo grado sus objetivos pues al ser cumplidos dejan un vacío, ahí entran los ideales que deben estar orientados a ser metas inalcanzables, deben estar alejados un tanto del mundo de lo material, deben ser una cualidad deseable y que para lograrla y mantenerla haya que trabajar en ella continuamente:  la iluminación, la sabiduría, la búsqueda de algún valor o virtud. La trascendencia. La mejora continua de uno mismo. La búsqueda del conocimiento. 

Debe haber ideales en los que trabajar permanentemente para no permitir que la insatisfacción nos alcance. Solo el que no tiene nada que hacer se siente insatisfecho.


Los objetivos


Pertenecen al mundo de lo material y de las necesidades  que tenemos para mantenernos con vida. ¿De qué voy a vivir? ¿A qué me voy a dedicar? ¿Qué voy a hacer cuando ya no pueda trabajar? ¿Dónde voy a vivir? 


Así tus ideales te mantendrán en una búsqueda constante que evita la insatisfacción mientras tus objetivos te ayudan a mantener tus necesidades cubiertas. 


-RENUNCIA A SENTIRTE IMPORTANTE



Sentirnos únicos e importantes es en muchas ocasiones  causa de frustración y sufrimiento, más que nada cuando nos comparamos con los demás y vemos que estos tienen cosas y viven vidas que parecen ser mejores. 


Si uno se siente importante, lo más importante, está a la espera de que los demás lo traten como se lo merece alguien tan especial, la verdad es que al mundo y a la gente no les importa lo especial e importante que te creas, si tienen que hacerte a un lado lo van a hacer, si tienen que olvidarte lo van a hacer. El que se la pasa  sintiéndose  importante termina frustrado cuando el mundo, la vida y los demás no lo tratan como él espera. 


A fin de cuentas:

¿Qué tan importante somos para la humanidad? 

¿Qué tan importante somos para la biodiversidad? 

¿Qué tan importante somos para la tierra? 

¿Para el sistema solar? 

¿Para el universo? 

 

En un libro que leí una vez un personaje llamado Don Juan Matus mencionaba:

“La importancia personal mata…

La importancia personal un dia va a ser responsable de nuestro fin como especie”


Renuncia a sentirte importante, libera tu mente de esa necesidad compulsiva de ser el centro de todo.


Porque como dijo Pessoa:

"No soy nada, 

 Nunca seré nada, 

 No puedo querer ser nada. 

 Aparte  de eso tengo en mi

 todos los sueños del mundo"


-RECUERDA QUE VAS A MORIR





Dentro de poco vas a morir. 

La gente que amas va a morir. 

El montón de extraños que viven contigo en esta ciudad van a morir. 

Los animales y las plantas van a morir. 

Incluso un día la tierra, el sol y el universo han de morir. 

Sin embargo vivimos como si no fuéramos a hacerlo, como si el mañana estuviera siempre asegurado. 


La muerte es nuestro destino inevitable y no podemos llevarnos nada a nuestro encuentro con ella, no te puedes llevar tu riqueza, ni tu fama,  ni tu belleza, ni tu poder.  

Recuerda que vas a morir, que todo esto que eres, un ser que siente, está condenado a desaparecer. 

Ten presente esto no para vivir lleno de temor y pánico sino para que uses la idea como un apalancamiento de tu vida. Ten presente a tu muerte y úsala como consejera, para cuando sientas que algo te llena de ansiedad  lo contrapongas con la idea de tu muerte y te puedas dar  cuenta mientras estés con vida siempre podrás seguir luchando. 

Recordar que vas a morir es darte cuenta de que estás vivo. 


-ACUÉRDATE DE VIVIR



Acordarte de estar vivo es salirte de las rutinas de la vida cotidiana que adormecen tu mente y tus sentidos. 

El día que te mueras lo vas a hacer con todo lo que tienes, con todo lo que eres; entonces ¿por qué no vivir así también?  Vivir con todo lo que tienes, con todo lo que eres. 

Acordarte de estar vivo es dejar de ser un robot, es disfrutar la comida, sentir el viento en tu cara, el calor en tu piel; hay que vivir bien despiertos. 


¿Cuántas generaciones de hombres y mujeres nos han precedido?

Nuestros tatarabuelos están muertos. 

Los bisabuelos quizá también.

Nuestros abuelos si no lo están pronto lo harán. 

Nuestros  padres eventualmente morirán. 

Tu y yo le seguimos los pasos. 

Y nuestra descendencia irá tras nosotros. 


Te vas a morir, dentro de no mucho. 

Crees que tienes tiempo para vivir con culpas y remordimientos.  ¿Para lamentarte y entregarte a tus debilidades? 

 

Si no te acuerdas de vivir la vida se te escapa. Porque la vida ya está ocurriendo. 


-VIVE AQUÍ Y AHORA




El pasado ya no está, ya no existe, solo quedan recuerdos inexactos condicionados por nuestras emociones. 

El futuro aun no llega, y probablemente cuando llegue no se ajustara a nuestros sueños y planes. 

Suelta el pasado, deja de cargar con emociones y heridas de eventos que ya no existen; recapitula tu vida y quita la carga emocional a los hechos para transformarlos en experiencia, y así dejen de ser traumas y resentimientos. 

Deja de llenarte de ansiedad por eventos futuros, por cosas que se supone que deberías hacer a x edad o en x momento; el futuro aun no llega, lo estás construyendo y si te la pasas ansioso por ver los resultados de algo que aún está en proceso no podrás concentrarte en edificarlo como quieres. 


Lo único a lo que tenemos acceso es al presente. 

Vivimos la vida en presente, nadie puede vivir una vida pasada ni una vida futura, pues todo eso fue en su momento presente. Moriremos también  en presente. La vida ocurre aquí y ahora, y cuando digo aquí y ahora lo digo pisando fuerte el suelo o dando una palmada en la mesa, aquí y ahora. El eterno presente es donde todo nos ocurre, dónde nos pasa nuestro destino


-CONOCE Y AMA TU DESTINO




Nuestro  destino es el dolor, la enfermedad, el hambre, la sed, la soledad, el desamor, la traición, la mentira, el conflicto, la tragedia,  la vejez y la muerte. Es nuestro destino ver sufrir a nuestros seres queridos, verlos enfermar, verlos tristes, verlos llorar de desconsuelo, verlos envejecer y morir. 

Es nuestro destino la alegría, el amor, las amistades, degustar comida y bebidas deliciosas, la salud, el vigor de la juventud. Es nuestro destino disfrutar a nuestros familiares y amistades, su compañía, sus risas y los momentos de alegría.


Nuestro destino como seres humanos no es una profecía, es una posibilidad. Nuestro destino es todo eso que nos puede ocurrir, para bien o para mal, como seres humanos.


Conocer nuestro destino nos capacita para buscar y disfrutar las mejores cosas que este  nos ofrece y a prepararnos para enfrentar las tragedias y desafíos de la vida.

El que conoce su destino busca y atesora los momentos de alegría y comodidad porque sabe que no durarán para siempre y es capaz de soportar las tragedias y las dificultades de la vida porque al saber que tarde o temprano se topará con ellas está preparado.


Debes conocer tu destino para ser capaz de elegir las cosas que formarán parte de tu vida y evitar las que no. El que conoce su destino tiene la oportunidad de dirigir su vida a través de las tempestades de la misma  para llegar a buen puerto mientras que el que no lo conoce estará condenado a ir de un acontecimiento a otro sin encontrarle sentido a lo que le pasa o sin saber tomar las decisiones que lo guiaran a una mejor conclusión o superación de las dificultades.


El que conoce su destino sabe sacarle provecho.


-APROVECHA TUS DÍAS




Aprovechar los días no significa trabajar más duro, o ser más productivo en tu trabajo.

No, aprovecha tus días para ti. Para hacerte más fuerte ejercitando tu cuerpo, para entrenar tu mente, para mejorar, incluso para disfrutar de las maravillas del mundo en el que vivimos.


Cuando te digo que aproveches tus días significa que cuando te sientes a comer disfrutes la comida, cuando estés con una persona importante disfrutes su compañía, aprovecha tus días para vivir, recuerda que solo existe el presente y es aquí donde todo va a ocurrir. 


Aprovecha tus días para acercarte un poco más a tus ideales, para trabajar en tus objetivos, aprovecha tus días para pensar en que pronto vas a morir, en que por más importante que te sientas igual no es para tanto. Aprovecha tus días para disfrutar de las cosas agradables de la vida y para prepararte para las dificultades y desafíos que se irán presentando más adelante.


Aprovecha tus horas, tus días, tus años, tu vida; aprovecha este pequeño momento en la eternidad que te tocó para hacerlo significativo, para vivir una vida verdadera, una vida que valga la pena ser vivida, consciente y libre.


-Actúa sin temor ni esperanza




El que sabe a dónde va, sabe que no es lo más importante del mundo, es consciente de que pronto va a morir, conoce su destino, aprovecha sus días y actúa libre de temores y esperanzas encuentra la libertad.


Cuando el miedo deja de cumplir su función de ser una alarma de un peligro y toma el rol de condicionante para la acción se transforma en temor, también podríamos llamarlo ansiedad si te parece, el temor te paraliza y te impide actuar como quisieras. Por temor podemos terminar soportando situaciones que nos hacen daño, personas que nos hacen daño, por temor podemos mantenernos estancados en una amistad enfermiza, en una relación que nos lastima, en un trabajo que no queremos. Está bien tener miedo, pero no podemos permitir que se transforme en temor y paralice nuestra vida, por eso hay que desafiarlo, constantemente.


Por otro lado, la esperanza, como otra cara de la misma moneda, nos paraliza porque nos hace quedarnos a la espera de que se nos dé algo a cambio de nuestras acciones o comportamientos. Esperamos que la gente nos trate bien porque nosotros somos buenos, que la vida nos recompense porque somos honestos, que nos correspondan por qué damos y damos y nunca pedimos. Esperamos que la vida nos de lo que creemos merecer, yo merezco esto o lo otro o a alguien así. La esperanza es una extensión de nuestro deseo de sentirnos lo más importante del mundo, tan importantes que lo merecemos todo y cuando el mundo o la gente no nos dan lo que esperamos merecer nos enojamos y en lugar de actuar para conseguir lo que queremos nos quedamos enojados, pataleando y maldiciendo ala gente y a la vida. 


El que actúa libre de temor y de esperanza actúa con libertad, actúa de acuerdo a su voluntad y hace las cosas por que quiere hacerlas y no condicionado por sus miedos ni por la esperanza de obtener ganancias o recompensas en esta vida o en alguna otra.


-Nunca hay caminos fáciles





El que actúa con libertad se da cuenta que no hay caminos fáciles en está vida, simplemente no existen. Así como este mundo está lleno de cosas bellas y maravillosas también está lleno de horrores y desafíos. 


Los antiguos griegos tenían esta frase “Per aspera ad astra”  que se puede traducir como “por el camino áspero hasta las estrellas”  lo que quiere decir que atravesando las dificultades uno puede llegar hasta las estrellas.  


La vida es un reto, un desafío, una batalla;  Lo mejor que uno puede hacer es aceptarlo y prepararse para aceptar y superar los desafíos que eventualmente irán surgiendo en el camino.  Si uno comienza a ver las cosas que le pasan como un desafío a superar, en vez de verlas como algo bueno o malo, uno buscará la forma de seguir avanzando, en la búsqueda de esos ideales y objetivos que ya nos planteamos de antemano. Ahí está la importancia de tener un punto hacia el cual orientar nuestros pasos. Por eso, hasta aquí, de nada te sirve saber todo esto si no te has tomado el tiempo de definir tus ideales y objetivos.


No hay caminos fáciles; y de camino a nuestras metas siempre habrá   alegrías, cosas bellas y gente agradable, pero también  siempre habrá dificultades, desafíos, tragedias y horrores. Uno debe de prepararse, ser consciente de que en cualquier momento las dificultades nos alcanzarán y tener el coraje para seguir adelante.


-Ten coraje para vivir




El coraje es el fuego de la voluntad.


Es eso que te hace seguir adelante cuando parece que todo está en tu contra.

Eso que te pone en movimiento y evita que te estanques en la conformidad.

El coraje te ayuda a pasar a través de las dificultades y los retos del mundo en el que vivimos; el coraje nos impulsa a desafiarnos a nosotros mismos a continuar en el camino que nos llevará a encontrarnos con nuestros ideales y objetivos.


Tenemos que trabajar en desarrollar ese coraje, pues hay que tener coraje para actuar en los momentos difíciles, coraje para cuestionar las corrientes de pensamiento sociales, para cuestionar nuestras propias ideas, también necesitamos coraje para defender nuestras ideas de justicia y morral; y aún más coraje para ser líderes cuando nos corresponda tomar ese papel.


El coraje es un fuego interno que tenemos que alimentar.


-Llénate de amor y de asombro




¿Cómo alimentamos nuestro coraje para vivir?

Lo alimentamos con el amor y el asombro por la vida y el mundo en el que vivimos.


Cuando éramos pequeños teníamos un hambre por conocer el mundo, nos asombramos con cada nuevo descubrimiento que hacíamos, con cada criatura que conocíamos, con cada paisaje que visitabamos, en ese entonces queríamos conocerlo todo y nos fascina. Estábamos enamorados de la vida.


¿Qué nos pasó?

Conforme crecimos nos fuimos llenando, nos fueron llenado, de  preocupaciones y obligaciones que nos vendaron los ojos a las maravillas del mundo, al menos a la mayoría. Ahora estamos preocupados por tantas cosas que apenas y observamos el mundo que nos rodea, estamos tan preocupados por el futuro que no vivimos aquí y ahora, tan atrapados en la nostalgia del pasado que no vemos las oportunidades de alegría que nos pasan al frente.


Atrapados en un mundo de angustias, ansiedades, trabajo  y consumo nos perdemos de la vida que pasa ante nuestros ojos; todo lo queremos ver con filtros a través de nuestra pantalla, para poder compartirlo y sentirnos dignos. 


Debes de llenarte de amor y de asombro por la vida y el mundo, no por personas ni cosas porque las personas se van y las cosas se rompen o se pierden, debes revivir esa pasión infantil por descubrir las maravillas que te rodean porque el mundo y sus maravillas siempre van a estar aquí, incluso dentro de ti en cada célula de tu cuerpo, debemos usar nuestro amor y asombro por el mundo como combustible para nuestro coraje para que su fuego llene el vacío de insatisfacción que todos llevamos dentro.  


El cosmos es maravilloso, desde la célula más pequeña de tu cuerpo hasta la galaxia completa. Tienes todo eso para maravillarte y amar, y una vida no te bastará para abarcarlo todo.


-Confía en ti hasta el final




No me refiero a que seas arrogante, renuncia a sentirte la cosa más importante del mundo, quiero decir que confíes en lo que has aprendido, que confíes en tu criterio, en tu conocimiento que tanto trabajo te ha costado adquirir. Confía en ti hasta las últimas consecuencias. Confía en el camino que escogiste, tus ideales y objetivos.


Confía en ti, ten la seguridad de que podrás enfrentar cualquier desafío que la vida te ponga enfrente, ten la seguridad de que puedes lograr cualquier meta que te propongas con el esfuerzo y el tiempo suficientes. 


Debes confiar en ti, sentirte digno de todo lo bueno que te pasé cuando sepas que  has trabajado con empeño para conseguirlo.


Confiar en ti hasta el final es tomar las riendas y convertirte en guerrero, confiar en ti hasta el final es desafiar al mundo y decir: aquí estoy, mándame lo que quieras, voy disfrutar todos los días aunque sea difícil, aunque parezca imposible voy a disfrutar el camino.  


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