domingo, 19 de noviembre de 2023

Las Quinientas 9.- La brújula existencial parte 2: Una vida con propósito.



 ENCUENTRO, 1959.Remedios Varo

El ser humano necesita una razón para existir, una dirección, una justificación de su paso por el mundo; En el fondo, y por más que finjamos que no, sabemos que vamos a morir, sabemos que cada hora, cada día, cada mes o cada año puede ser el último; pero aunque lo sabemos preferimos mirar a la muerte de reojo, como algo lejano que no puede ocurrirnos a nosotros todavía y mientras tanto llenamos nuestros días con trabajos y distracciones para no ver nuestra muerte que esta siempre aquí junto a nosotros.  


Cuando éramos niños nos enseñaron que el ciclo de la vida era el siguiente: nacer, crecer, reproducirse y morir. Aplicable a todas las formas de vida. Pero, el diablo siempre se oculta en los peros, al ser humano jamás lo ha gustado ponerse al mismo nivel que las otras formas  de vida, quizá por eso nos encanta complicarnos la vida, y buscamos siempre algún significado oculto detrás del mundo al cual aferrarnos; Puede que lo que creamos que nos hace diferentes , y superiores, a otras criaturas sea nuestra inteligencia, el lenguaje y nuestra tecnología que nos permite actuar sobre el mudo, pero lo que yo creo que en verdad marca un punto y aparte entre nosotros y las demás criaturas del mundo es nuestra capacidad de identificarnos como un yo, único e indivisible, y el hecho de que sabemos que moriremos en algún momento u otro. Nuestra manera de procesar y reaccionar a este hecho puede convertir nuestro paso por el mudo en una experiencia grata o en algo lleno de angustia.


Sin un propósito andamos sin rumbo, en la oscuridad y con la muerte acercándose de a poco. Ansiedad, miedo, estrés y locura; así debieron sentirse nuestros antepasados cuando eran perseguidos por sus depredadores, lobos, leones solo que fueran; Ahora la especie humana esta en la cima de la cadena alimenticia pero, siempre hay uno, la mayoría de la especie vive arrastrando los mismo males. Ansiedad, miedo, estrés y locura, diez mil,  veinte mil,  años atrás, y en algunos lugares del mundo no tan civilizados,  se daban en una mala noche cuando los leones asediaban la comunidad; Ahora millones de personas se esconden en los baños de sus trabajos, o en algún rincón donde su “debilidad” no quede expuesta, tratando de escapar de un depredador que ya no está en la selva, ahora lo lleva en la cabeza y lo acompaña desde que se levanta hasta que, después de batallar contra el insomnio, cae dormido. Y la muerte se acerca.


La falta de un propósito nos hace presas y esclavos.


El primer punto de la brújula existencial dice: Ten un propósito y trabaja en él. Para ello tenemos que conocernos bien y analizar nuestra vida, recapitular para encontrar las cosas que le dan significado a nuestra existencia y nos hagan sentir que todo esto vale la pena. Pero como siempre hay un pero muchas veces nuestro ritmo de vida, nuestra situación, no nos permite tomarnos un respiro y parar para andarnos preguntando ¿quién soy?¿para qué existo?¿qué quiero hacer con todo esto que han hecho de mi?¿qué es lo que de verdad me llena?¿vale la pena seguir el juego que todos me proponen?


Yo pienso que el propósito es algo que se nos revela con el tiempo, como un destello de claridad, como quitarse una venda de los ojos, entonces ves el mundo desde otra perspectiva y dices “quiero hacer esto, quiero que se me vaya la vida luchando por esto, por mi proposito”. Llegar a ese punto es un proceso individual, no hay edad y no hay método para lograrlo, me temo que siempre existirá gente que muera sin hallar su propósito sintiéndose solos y deprimidos. Aun así quiero intentar ayudar y creo que para que el sentido se te revele debes tener primero cubiertas ciertas cosas, yo lo llamo “los soportes del propósito”.  Para que nuestro propósito se nos revele hay que tener objetivos, ambiciones, convicciones e ideales. 


Los Objetivos:


Son orientados a lo material; Son una lista de cosas que quieres lograr, considera que deben ser realistas y alcanzables teniendo en cuenta lps recursos y habilidades con las que cuentas, por eso ser el presidente o ser millonario serían objetivos inútiles, se empieza por cosas pequeñas y conforme uno las va cumpliendo puede ir escalando en nuevos objetivos. Yo por ejemplo divido mis objetivos así: 


-Supervivencia.

Ejemplo: Tener una alimentación sana y segura, tener una vivienda equipada, acceso a salud, cuerpo y mente fuertes y sanos. 


-Desarrollo personal. 

Ejemplo: Tener una profesión, dominar un arte, tener varias fuentes de ingresos, tener una filosofía de vida, tener un círculo social sano. 


-Vejez. 

Ejemplo: Tener un buen ahorro para el retiro, tener acceso a salud a esa edad. 


-Legado. 

Ejemplo: dejar un colchón económico aceptable para mis descendientes ya sea en inversiones, propiedades o negocios, dejar algo bueno a la sociedad. 


-Contingencias. 

Ejemplo: Tener un seguro de vida y gastos médicos, tener alimento y agua almacenado para sobrevivir seis meses, tener un plan funerario pagado. 


Las Ambiciones:


Aquí no me refiero a ambicionar cosas físicas como riqueza o tierras, o poder político o estatus social; tus ambiciones deben estar enfocadas a cualidades que sientas que necesitas desarrollar o ideas que buscar por si mismas te llenen, aquí lo importante es el camino y no la meta, justo por eso no puedes ambicionar cosas materiales, eso te llevaría al vacío interior. En mi caso yo llamo a mis ambiciones “búsquedas sin fin” y serían:


-Búsqueda de conocimiento: Desde que tengo memoria yo quiero saber el ¿por qué? de las cosas y del mundo, es parte de mi naturaleza. Se que mi vida no será suficiente para saber y conocer todo lo que me gustaría pero el simple hecho de buscar el conocimiento me satisface y me llena porque simplemente yo “quiero saber”. 


-Búsqueda de poder: quiero ser capaz de actuar sobre el mundo, quiero cuidar, quiero ayudar, quiero enseñar; para mí el poder no es dominar a los demás o querer controlar todo, eso es miedo e inseguridad, a lo que yo llamo poder es a la acción positiva sobre uno mismo, sobre el mundo y sobre los demás; a la capacidad de cuidar, enseñar y sanar. Quiero poder para dominarme a mi mismo, poder para cambiarme, poder para vencer mis defectos, poder para cuidar, para enseñar y para sanar, para aceptar la vida como venga. 


-Búsqueda de libertad: Quiero que nada me amarre, quiero irme desprendiendo del mundo de la gente poco a poco para que el día de mi muerte no me vaya con pendientes ni angustias al dejar todo atrás, quiero bajar las cortinas de mi vida en paz; pienso que hay muchas cosas en la vida que nos amarran y nos jalan de un lado a otro, como una telaraña, quiero ir cortando los hilos hasta que ya nada me pese y sea libre, ligero y fluido como el viento. 


-Búsqueda de trascendencia: Quiero dejar huella y para ello primero debo comprender:

1.- Yo pertenezco al mundo, no soy su dueño ni algo aparte, soy del mundo como lo son los arboles, el mar, los animales o el cielo. 

2.- Mi bienestar es  el resultado de los esfuerzos y batallas de incontables generaciones. 

3. - Mis logros y mi conocimiento es herencia de las generaciones pasadas, es prestado y nunca mío en su totalidad. 

Una vez comprendido esto debo hacer: 

1 - Cuidar el mundo al que pertenezco, velar por su equilibrio y sus procesos, o por lo menos dañarlo lo menos posible. 

2.- Trabajar por el bienestar de la humanidad. 

3.- Contribuir a la transmisión de el conocimiento humano. 


En resumen ambiciono quiero  saber, quiero poder hacer, quiero soltarme de lo que me aprisiona y quiero dejar huella. 




Los Ideales: 


Los ideales son un conjunto de valores o conductas hacia las que buscamos orientar nuestro comportamiento. 

Aquí entran valores que puedes adoptar de una filosofía o religión. En mi caso son:


-La sabiduría: Vista como la habilidad para vivir de la mejor manera a través de mi autoconocimiento y mi conocimiento del mundo. 


-Templanza: Para no ser esclavo de mis emociones, mis impulsos o mi ego, para ser mi dueño. 


-Justicia: Implica tratar a las personas como seres humanos y no como objetos. 


-Coraje: La fuerza para enfrentar la adversidad, las batallas y los desafíos que se presentan en la vida. 


-El amor: Al mundo, a la vida y a la humanidad. 



Las Convicciones:


Las convicciones son certezas acerca de la sociedad, la vida y el mundo que se te han revelado a través de tu constante exposición a sus elementos. Estas son subjetivas pues la experiencia personal influye mucho en nuestro desarrollo de convicciones. En mi caso algunas son:


1.- Esta es la única vida que tienes para ti. 

2.- El destino y la muerte nos igualan a todos. 

3.- La vida está llena de batallas, retos y desafíos sin fin. 

4.- La derrota nunca es definitiva, siempre puedes seguir adelante. 

5.- Amarás al mundo y a la vida por encima de las cosas. 

6.- Soy digno de las cosas buenas de la vida y de afrontar sus adversidades. 


Para encontrar nuestro propósito debemos emprender un profundo viaje de autoconocimiento, en el debemos abandonar toda esperanza, vamos a estar solos y nos sentiremos perdidos, pero al menos iremos por un camino que elegimos y no por el que nos obligan a transitar. Espero que está pequeña guia sea de utilidad. 






lunes, 13 de noviembre de 2023

La Quinientas 8.- La brújula existencial parte 1: la necesidad de un rumbo.

 


George Philip Reinagle, 1826 "A First Rate Man of War Driving on a Reef of Rocks and Foundering in a Gale."


El ser humano es una criatura extraña, créeme cuando te lo digo pues ya llevó 34 años siéndolo: los optimistas siempre dirán que el ser humanos está lleno de posibilidades y que solo es cuestión de esfuerzo y constancia para ver nuestros sueños y metas realizadas; por otro lado los más pesimistas de nosotros ven a la humanidad como una causa perdida, como una criatura que nunca aprende de sus errores ni de su historia.  Personalmente no puedo tomar partido por ninguno de los dos, optimismo o pesimismo, porque busco una perspectiva más global de la vida e ir  por ahí poniendo etiquetas equivaldría a ponerme una venda en los ojos. 

Una de las curiosidades que tiene el ser humano es la constante necesidad de encontrar el ¿cómo? el  ¿por qué?  y el ¿para qué? de las cosas, de la vida y de sí mismo. La necesidad de un rumbo. 

No cabe duda que en nuestro interior llevamos  la semilla de lo bueno, del amor, de la solidaridad, de lo bello así como del odio, del horror y de la violencia; ya muchos filósofos y han escrito acerca de la naturaleza humana, también los psicólogos y sociólogos han investigado lo suyo,  desde mi punto de vista la naturaleza del humana no está orientada a el bien, el mal o el utilitarismo sino  que esta es el deseo mismo de sobrevivir, la lucha y el escape del dolor,  más allá de eso se vuelve  multifactorial y subjetiva. Me parece muy difícil reducir al bien, al mal o a la utilidad algo tan complejo como el ser humano, más que nada porque es el ser humano el que se analiza a sí mismo y a sus semejantes así , al ser imperfectamente humano,  todo análisis estará un tanto lleno  de sesgos que acabará en la sobreestimación  o desprecio por lo humano. 


A mi me gustaría comenzar pensando en el ser humano como una criatura más en esta tierra, ni mejor ni peor que las demás aunque a veces lo parezca, sobre todo en lo peor, expuestos a fuerzas internas que nunca acaba de entender, no lo educan para hacerlo, y a otras tantas externas que condicionan su paso por el mundo, a eso lo llamo “destino”. 


Hay cosas que esta criatura humana siempre ha querido saber, qué busca desde que sus sentidos y su razón  se abrieron al mundo; La primera es el conocimiento, la curiosidad del ser humano lo hace buscarle la manera a todo y crear cosas ingeniosas, en algunos textos sagrados se dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, a mi me gusta pensar que eso se refiere a que, como Dios, somos creadores, podemos actuar sobre el mundo para bien o para mal; Otra de las búsquedas del ser humano es la mejor manera de vivir”, para algunos eso significa vivir sin dolor y sin complicaciones y para otros significa estar alegre a pesar del dolor y las dificultades, yo soy de los segundos. La libertad también entra dentro de estas búsquedas del ser humano, nuestros antepasados la  vivieron durante milenios cuando se organizaban en tribus nómadas, no la romanticemos pues tenían sus grandes dificultades, ¿Qué tan libres somos ahora comparados con las generaciones pasadas? tan amarrados a nuestro estilo de vida en la ciudad. La última de las grandes cosas que busca la criatura humana es el dejar huella, generaciones y generaciones  de artistas no me dejarán mentir, queremos dejar evidencia de que alguna vez estuvimos por aquí, prueba literal de ello son las manos grabadas en las paredes de las cuevas de Altamira, queremos contribuir al legado humano.


Definir estas grandes búsquedas(tener conocimiento, la mejor manera de vivir, ser libres y dejar huella)  desde el punto de vista individual como colectivo es algo integral y prioritario  en el desarrollo de la humanidad; Siendo estos temas recurrentes en religiones, filosofías y ciencias sociales. 


Desgraciadamente en este mundo globalizado y que siempre te obliga a andar deprisa y conectado a las tendencias, consumiendo, trabajando, entreteniéndote, distrayendo y que nos mantiene siempre tan ocupados  poco tiempo tenemos para pararnos a pensar en todos estos temas; te han arrojado en un barco al mar y  se te viene encima un huracán. A tu gobierno, a las empresas y a la sociedad humana poco le importa si sobrevives a la tormenta, si te hundes con tu barco o si aguantas su embestida. Te necesitan trabajando, consumiendo y siendo un ciudadano ejemplar; si eres feliz o no no, no es su problema; si vives una vida plena o no, no es su problema. En lo personal pienso que necesitamos crear comunidad, pero una comunidad sana no sale de individuos enfermos y perdidos. Estos pensamientos que plasmo aquí y plasmaré en próximas entradas son mi modesto intento de poner en orden mi vida como individuo y lo comparto por si a alguien le resulta de utilidad.


La brújula existencial: 

(Aun no tengo una representación gráfica)


La brújula existencial es una herramienta que nos permitirá hacer frente a las crisis que se nos presentan en la vida, nos permitirá mantenernos sólidos en un entorno que trata de difuminarnos, nos permitirá encontrar un significado más allá de trabajar, consumir y entretenerse. Consta de los siguientes puntos, que son en sí mismos otra herramienta, basados en ideas filosóficas que he estudiado y tratado de aplicar en mi vida personal:  


  1. Descubre tu propósito y vive para él. 

  2. Renuncia a lo que te aprisiona.

  3. Ten presente a la muerte.

  4. Solo tienes esta vida para ti. 

  5. No te entregues a nada.

  6. Conoce y ama tu destino.

  7. Actúa libre de miedo y esperanza.

  8. La vida es una batalla y un desafío sin fin.

  9. Ten coraje para vivir.

  10. Llénate de amor y de asombro.

  11. Reclama tu dignidad y confía en ti hasta el final. 


En próximas ediciones de las Quinientas iré desgranando punto por punto cada elemento de esta herramienta. Busquemos un rumbo juntos.



viernes, 10 de noviembre de 2023

Las Quinientas 7.- De pasiones y obsesiones.

 


Maria Izquierdo; Alegoría de la libertad, 1937.


“Encuentra lo que amas y deja que te mate”. 

Charles  Bukowski


Me he andado por las ramas tantos años, arrastrando todo esto de escribir algo como un pasatiempo con el que me comprometo a veces si y a veces no. Sin concretar nada. No concretar nada parece ser mi gran y fatal  defecto, ese que de no ser superado te puede llevar por un camino de autodestrucción y sufrimiento, pero como no concreto nada, ni me autodestruyo ni sufro, terminando por habitar una autocomplacencia mansa que no me lleva a ninguna parte.  


Tengo la pasión y la locura atorada en alguna parte, esperando el momento adecuado para manifestarse, yo trato de sacarlo  poco a poco con lo que escribo. Me doy cuenta porque cuando encuentro un ritmo en el que las palabras fluyen una detras de otra siento como si una inflamación en algún organo interno se hiciera menos. Como si mi higado lleno de grasa, luego de tantos años de maltrato por causa de una mala alimentación, se limpiara.


Desde una edad muy temprana me ha gustado aprender  a cerca del mundo  y sus historias para luego inventar  las mías y contarlas, así fue hasta que  en la adolescencia me empeze  a interesar por otras cosas, cayendo en la cruel trampa de las hormonas, y poco a poco fui engullido por  las tareas y responsabilidades de la escuela y más tarde por las de la vida laboral, no era un niño ni un muchacho rebelde, quizá debí serlo aunque fuera un poco, al menos sentiría un poco menos esta sensación de no haber hecho con mi vida lo que yo quise. Mas aún hay tiempo para trabajar en ello, para enfrentarme a ese defecto letal. Para concretar algo. Y para la rebeldía. 


Un día de estos me voy a morir, quizás al rato, quizá mañana, en veinte, treinta o cuarenta años; El punto es que moriré y ahí se acabarán mis preocupaciones, mis miedos, mis ambiciones y mis sueños. Moriré con todo lo que soy, lo que fui y lo que no fui. Si voy a morir con todo y plenamente ¿por qué no vivir de la misma manera? Se dice que no tenemos la vida comprada, algunos ni siquiera pueden comprar el desayuno, ni el almuerzo, ni la cena. Yo que tengo el privilegio de si poder hacerlo tengo la oportunidad de ocupar mi tiempo en otras cosas, o en nada; Me encantaria ayudar a toda esa gente, pero como estoy ahora bastaría una crisis o una mala decisión financiera para que yo tampoco pueda comprar el desayuno, ni la comida, ni la cena. Así que primero tengo que alejarme del borde del precipicio. Después de todo jamás he sido un suicida. 


Me gusta pensar que el secreto de la juventud es tener una pasión bien alimentada y robusta, una actividad que nos permita sacar fuera de nosotros la ansiedad y el estres que el mundo vierte en nosotros para transfoarlo en algo útil o significativo, algunos van al gimnasio, otros bailan o cantan o se drogan, otros escriben, yo trato de escribir.  Carecer de una pasión hace que la edad, la ansiedad y el estres se queden atrapadas en tu cuerpo y se te metan en los organos, llenándolos poco a poco hasta desbordarlos y romperlos. Una vida sin algo que te apasione es una condena al aburrimiento y a la muerte.


 La vida moderna nos hace eso sin que nos demos cuenta. La busqueda del éxito, un concepto tan abstracto y subjetivo como la felicidad, Dios o el amor, nos arranca la pasión  transformándola en su contraparte perversa: la obsesión.  Si la pasión se trata de transformar el mundo a traves de un arte o una actividad como instrumento, la obsesión se trata de querer poseer y controlar al mundo, a la gente y a todo lo que se tenga enfrente.  Pero el mundo no puede ser dominado el obsesionado sufrirá porque tarde o temprano todo se escapará se su control. 


¿Qué te apasiona? ¿Qué te obsesiona? ¿Qué fuerzas contradictorias llevas dentro y te hacen moverte por el mundo? 


domingo, 5 de noviembre de 2023

Las quinientas 6.- Las tranquilidades.

 

Caza de tigre - Peter Paul Rubens 


Vivimos en un mundo que nos invita a movernos, a salir, a viajar, a hacer cosas, a tratar de sacar lo mejor de cada experiencia; Nos han envenenado, transformándonos en adictos, y de paso en exhibicionistas, de una droga  que es la atención ajena, es normal, somos seres sociales y una de nuestras vulnerabilidades más grandes es la necesidad de aceptación y de generar grupos, necesitamos tener una tribu porque en la vida en la antigüedad salvaje un ser humano sin tribu no podía sobrevivir. 


Son nuestras ganas de ser reconocidos y de sentirnos queridos por la tribu los que nos hace humanos y también es lo que nos ha transformado en las víctimas perfectas de los mercaderes que tratan de vendernos cosas inútiles usando esa necesidad  humana, convirtiéndola en miedo  a la soledad, a no encajar, a no ser reconocido; que en el fondo es un miedo a morir abandonado. Esto es peligroso porque en la antigüedad nuestras tribus eran pequeñas y aisladas  por lo que el reconocimiento social era más cercano  y lleno de calidez humana, en un mundo interconectado por la globalización y las redes sociales ya no hay tribu, solo veamos el auge de familias disfuncionales y dispersas, eso nos empuja a buscar el reconocimiento en la gran masa, en el enjambre digital. 


Es cuando estamos atrapados en este juego, llenos de ansiedad por participar y demostrar que somos dignos, donde se presenta el primer estado de las tranquilidades: La no tranquilidad. La no tranquilidad significa que la mayor parte de tu tiempo estás en piloto automático, siendo esclavo de las  reacciones y necesidades viscerales  del cuerpo y de tu mente. Podríamos llamarla ansiedad a secas. Estar en este estado no te permite apreciar la vida como ocurre día a día. Al estar en la búsqueda de la recompensa del reconocimiento ajeno te haces completamente al mundo. Verás un árbol y no  verás nada, verás a la gente y no verás nada, porque tu ansiedad, tu no calma, ciega, te lo pierdes todo buscando nada. 


Despues, si logramos comprender que todo lo que nos causa ansiedad es solo un juego tonto y salimos del aberinto, llegamos a la tranquilidad de la presa o tranquilidad ansiosa; en este punto sabes que tu autopercepcion, tu dignidad y tu amor propio no deben ser consecuencia de la validación y reconocimiento de la sociedad, sin embargo, como un adicto en abstinencia, buscas  el reconocimiento de la gente y no obtenerlo puede herirte; en este momento eres como un ciervo que al primer indicio de amenaza sale corriendo para no ser lastimado. Le temes a la soledad. Estas un poco menos ciego.


Más tarde quizá llegues a darte cuenta que la gente va y viene, que la soledad bien empleada es un regalo y que la privacidad es un tesoro. Entonces has llegado a la tranquilidad del cazador, vas y vienes a tu ritmo, recorres tus caminos a tus anchas sin importar si estás solo o acompañado, te encuentras con la gente que aporta contenido a tu vida, compañeros de caza, gente con quien reír y disfrutar de la existencia. Buscas las cosas buenas de la vida, conocer a gente que no esté hueca, no le temes al fracaso, no le temes al dolor, ni a la soledad. Ya aprendiste a ver lo que en verdad vale la pena ver.


Cuando aprendas a ver el verde de los árboles como el más verde de los verdes, el azul del cielo como el más azul, las olas del mar como maravillas, a la gente que amas y que te acompaña como un milagro y un regalo, llegarás a la calma de los árboles,  tus raíces están bien hondas en la tierra más fértil, la tribu de gente real  que has encontrado y tu amor por la vida y el mundo, entonces la locura suicida que es el mundo ya no te parecerá tan importante, es más, sentirás compasión por todas las almas atrapadas  pero no perturbara tu calma. Tus ojos ven plenamente el milagro que es todo esto, y el resto ya no importa. 


miércoles, 1 de noviembre de 2023

Las Quinientas 5.- Condición Humana

 

"Altar de Fuego" Simón  Arrebola. 

El ser humano es una criatura de vulnerabilidades expuestas; no solo somos animales fragiles, ya en su tiempo fuimos la  botana favorita de los depredadores de la sabana africana, sino que en  las jaulas de metal y plastico nuestra condición de fragilidad nos rebasa  ¿Cuántos de los que leen esto pueden correr un par de kilómetros sin sofocarse, o subir una escalera sin que le truenen las rodillas? La ciudad nos volvio blandos a la mayoria, y no solo de cuerpo  pues también de mente y corazón somos unos blandos, aunque pretendamos lo contrario ¿qué mejor muestra de debilidad de corazón y de alma que el negarse a sentir por miedo al dolor o reprimir/evitar  todas las emociones incomodas(y hasta a veces también las buenas  por miedo a que se acaben y eso nos lastime) ? Por lo menos en la salvaje vida primitiva nos manteníamos en movimiento y expresabamos nuestras primitivas emociones como si fuera el último dia, porque podria serlo. 


Vivimos sin mirar a la muerte a la cara, solo la miramos de reojo cuando alguna tragedia ocurre, la pensamos tan distante, como si fuera algo que aún no nos puede ocurrir, porque tenemos tantos planes y estamos tan ocupados, mas la muerte pasa y nos va a agarrar sin avisarnos, donde sea que estemos y como sea que nos sintamos. 


En mi vida he tenido un par de experiencias laborales que me han ayudado a mirar a la muerte a la cara, como algo  inevitable y ligado a la condición humana; Una tiempo trabaje en una funeraria donde pude ver muertos de todas las edades, ancianos, jovenes, niños, en diferentes condiciones; tambien puder ver la aflicción de los familiares y tambien acompañe a muchos cortejos fúnebres al panteon, y vi a varios ataudes descender a su última morada.  Más adelante trabaje en un hospital, ahí pude constatar la fragilidad y vulnerabilidad del ser humano. Así aprendi que la condición humana no es el bien o el mal o la moral y lo inmoral; la condición humana, que nos une a todos, es el dolor, la enfermedad y la muerta y nuestro intento de evitarla, siendo esa la interacción motivadora de mujeres y hombres, la negación/huida del dolor y la tragedia  y la búsqueda del bienestar/placer,  hay gente que es capaz de vender su alma con tal de lograr una fuga momentánea, creyendo inútilmente que es algo permanente. 


Compulsivamente buscamos el final definitivo de los males, la tragedia y el sufrimiento pero solo encontramos paliativos, pues al ser lo tragico parte de la condición humana no hay manera de eliminarlo por completo. Solo hay fugaz momentáneas. 


Entonces solo queda hacerse fuerte y aceptar que el dolor y el horror son inevitables, y que por contrapartida tambien son los placeres y las bondades de la vida también lo son.  Solo es cuestión de tiempo para que uno u otro ocurran, pero es de micha ayuda estar preparados o por lo menos enterados.  La historia de la especie humana, tu historia, va arrastrando miles de años de dolor, soledad, tragedias y horrores, así como de bienaventuranzas, placeres y alegrías. Al final el ser humano más fuerte es el que no se dobla ante la adversidad y el que no se encariña de los placeres, porque sabe que todo eso es temporal y que tanto lo bueno como lo malo tarde o temprano acaban, todo es temporal. 


Tenemos que usar las adversidades para templar nuestro caracter y afilar la voluntad. Mas tristemente nuestro mundo, la sociedad humana, nos hace blandos día a día. Y vamos por ahí con muestras vulnerabilidades pegadas en el pecho como un tiro al blanco, tratando de escapar de lo adverso y haciéndonos adictos a placeres momentáneos. 

En la sabana los leones nos habrían comido, en la ciudad quizá no haya leones, pero hay muchas cosas peores. 



52 Semanas de cuentos: Cuento de la Semana 18.- Festín de Bestias 1

  Festin de Bestias 1 Los relámpagos danzaban en el horizonte y los truenos apenas se distinguían como un eco lejano, escurriéndose entre el...