Que fácil es escribir cuando estas inspirado, que sublime, que fácil es cuando las palabras salen disparadas de tus dedos a las teclas como balas "tac tac tac tac tac" marcando el ritmo, como proyectiles en una refriega, como pasos entaconados al bailar. Que pesado escribir cuando no tienes nada de inspiración, cuando estás lleno de hastío y lo único que quieres después de un día de trabajo es acostarte en la cama y perderte en el mar de la inconsciencia y de los sueños. Con inspiración, sin inspiración, de buena gana o harto, lleno de gozo o lleno ode hastío, hay que escribir, ir línea tras línea como un adicto a la coca, línea tras línea compulsivamemte cuando tratas de escapar de algo, extasiado cuando quieres crear algo.
¿Pará qué escribir?
Escribo porque no puedo salir corriendo ahora, escribo porque no puedo gritar de madrugada, escribo porque cuando lo hago me abandono a ello y me olvido un poco de la vida, de todo esto. Tengo que escribir algo de cualquier manera, porque es alivia un poco las inquietudes que existen en mi cabeza. Cuando escribo ya no soy yo, me convierto en letras, en palabras, en pixeles en la pantalla que se acomodan para plasmar en ella el reflejo de lo que está en lo más hondo mi alma, un yo diferente que ya no es yo.
Tengo que escribir, tenga inspiración o no, tenga ganas o no, tengo que hacerlo no solo porque me autoinpuse este reto de tratar de es ribir al menos mil palabras al día, debo hacerlo porque cada día descubro que esta actividad me llena de una manera que no esperaba, que calma mis ansiedades y que me ayuda a ordenar el desorden que traigo en la cabeza, me da enfoque. Tengo que es ribir, buscar las palabras en mi cabeza y hacerlas aflorar como un manantial en el desierto. Como un pozo nuevo. Siendo honesto, jamás he encontrado un trabajo que me llene emocionalmente, que me haga de ir ¡amo lo que ago! ¡Estoy orgulloso! Lo que puedo decir que me hace sentir así es esto, que no considero un trabajo porque, tristemente, nadie me paga; me satisface, incluso cuando escribo un texto de porquería me sitmo satisfecho porque aunque se que es una porquería "yo la hice" y darme cuenta de que soy capaz de hacer cosas, aunque no sean dignas de algún premio, me llena de alegría.
Quizá deba empezar a pensar la manera de monetizar todo esto, y así poder dedicarme a ello por más tiempo o, por qué no, a tiempo completo; también me parece interesante incursionar en el terreno de los podcas, algo que consumo mucho por cierto, ya que el concepto me parece sumamente interesante y útil para aprender cosas mientras haces los quehaceres de la caso o en los tiempos muertos laborales. Si, los podcast son una herramienta increíble.
Por el momento me quedo aquí; bastante lejos de las mil palabras pero suficiente para apaciguar a mis demonios internos y mantenerme tranquilo por el resto de la tarde. Ya veremos en la noche.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario