domingo, 28 de febrero de 2021

8. -Destino, Amor y Voluntad: El Amor.


Continuando con mi intento de explicar y, en el proceso, edificar mi metafísica y mitología personal proseguir con la siguiente fuerza existencial que guía la vida de los seres humanos: el amor. 

Así es esto va a tratar del amor no como sentimiento, o relación amorosa con otro ser humano, o reacción química o proceso fisiológico o metafísico humano, sino como una fuerza existencial. Así como el destino es una fuerza existencial que nos marca la potencialidad de todo lo que implica ser humano, el amor como fuerza existencial trata de aceptación, alegría, de celebración; de amar al mundo, la vida misma y nuestro destino además el amor es la base de la siguiente fuerza existencial "la voluntad", si no amas no tienes voluntad, si no tienes voluntad solo serás un esclavo ciego de tu destino.

Antes que nada voy a definir lo que es el amor, paras lo cual tomaré prestado las definiciones o los tipos de amor en los que creían los antiguos griegos. Ellos dividían al amor así:


EROS

Un amor intenso, carnal y generalmente efímero. Algo tiene que ver con la idealización del momento, detonado por la pasión y el impulso del deseo carnal. El eros es en esencia sexual. Es el motor básico del sexo casual y las infidelidades. Bien canalizado, lo cual es muy difícil de lograr, puede conllevar bondades místicos y espirituales.


STORGÉ

Un amor fraternal, comprometido y duradero. Generalmente este se cultiva a lo largo del tiempo y en muchos casos implica una relación filial o una coincidencia añeja con alguien más. Hasta cierto punto es el epítome de la relación empática, un sentimiento protector y que detona la lealtad.


PHILIA

Solidaridad, hermandad y amor por el prójimo, son algunos de las premisas fundamentales de este tipo de amor. Es la máxima expresión amorosa frente a la otredad en general y con frecuencia la philia sirve como motor para que un individuo busque el bien común (desdoblándose en aspectos como el respeto, la gentileza y la cooperación).


ÁGAPE

Se refiere a la frecuencia más profunda del amor. Su vehículo es la pureza, la incondicionalidad e incluso la devoción. Esta forma de amor es universal, como el amor por una deidad, por la naturaleza o por la humanidad completa. El profesar este tipo de amor suele enriquecer a la persona y quizá sea parte de la esencia misma del ser humano –aunque a veces quede sepultada–.*

Está claro que yo me refiero al amor "ágape" con todo esto de amor como fuerza existencial. Siendo así ¿qué es lo que yo propongo amar? Solo tres cosas: el mundo, la vida y nuestro destino 

Amar al mundo 

Temos que mar al mundo, sobre todas las cosas, debemos apreciarlo como lo que es: nuestra única casa. Debemos amarlo profundamente porque es parte de nosotros y nosotros somos parte de él. Amar el mundo es cuidarlo, preservar el equilibrio que hace posible la vida, no para salvar al mundo sino porque entendemos que somos parte de él, que vivimos en el y venimos de el. Aunque creamos que estamos separados del mundo la verdad es que estamos conectados, muy conectados y que cada coda que movemos o cambiamos en el mundo altera su equilibro, alterar ese equilibrio puede llevarnos a nuestra aniquilación como especie. 


Amar la Vida 

A veces la vida es cruel, a veces la vida es difícil, a veces fácil y placentera, otras tantas es una tragedia. Lo vemos a diario, escuchamos noticias e historias sobre esas tragedias cotidianas y vivimos las propias. Aún así hay que amar la vida, porque hasta donde yo se sólo tenemos dos opciones: la vida y la nada posterior a la muerte. Cielo o infierno u otra vida, nunca voy a estar seguro de su existencia, y pienso que es una pérdida de tiempo pasarme la vida especulando si debo comportarme de esta u otra manera para poder gozar de una mejor vida después de la muerte. Prefiero disfrutar de la experiencia de estar vivo. Amar la vida es disfrutar de los bellos paisajes que el mundo construyó a lo largo de millones de años, disfrutar una buena comida, disfrutar la compañía de una persona especial, amar la vida es no rendirse ante las dificultades que está nos pone; recuerda que la vida es un desafío, nuestro amado desafío, y también es un regalo, un chispazo de conciencia entre dos eternidades de nada, nos regalaron el don de experimentar y admirar todo esto, en primera fila. 


Amar Nuestro Destino

Antes de desafiar a nuestro destino primero debemos aceptarlo y amarlo; debemos tener bien claras todas las implicaciones tanto positivas como negativas de ser un humano. Pienso que Herman Hesse explica bien todo esto en las siguientes lineas:

"Si quieres embriaguez, ¡acepta también la resaca! Si quieres sol y bellas fantasías, ¡acepta también la suciedad y el hastío! Todo está dentro de ti, el oro y el barro, el deleite y la pena, la risa infantil y la angustia moral. ¡Acéptalo todo, no te aflijas por nada, no intentes rehuir nada! No eres un burgués, tampoco eres un griego, no eres armónico y dueño de ti mismo, eres un pájaro en plena tormenta. ¡Déjala rugir!". 



*Tipos de amor según los griegos:

https://www.google.com/amp/s/culturainquieta.com/es/inspiring/item/10026-estos-son-los-4-tipos-de-amor-segun-los-griegos-y-no-debemos-olvidarlo.amp.html



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

52 Semanas de cuentos: Cuento de la Semana 18.- Festín de Bestias 1

  Festin de Bestias 1 Los relámpagos danzaban en el horizonte y los truenos apenas se distinguían como un eco lejano, escurriéndose entre el...