Una persona sin ideales ni objetivos es un barco a la deriva, una obeja perdida; alguien que no se ha sentado a definir sus ideales, o convicciones, y objetivos de vida es un esclavo de su instintos y de los designios de la sociedad, una hoja que se deja llevar por la corriente. Es imposible que dejemos de lado nuestros instintos y deseos corporales, tampoco la influencia de la sociedad; pero al tener ideales firmes y objetivos planeados difícilmente la sociedad podrá manipular te para que sigas lo que le conviene a los intereses de sus líderes, políticos o económicos. Establecer tus ideales y objetivos es una manera de tomar el control de tu vida.
Pará mí es claro que siempre están tratando de manipularnos, de convencernos, para que formemos parte de alguno de esos paquetes de realidad que tanto nos ofrecen; vivimos en burbujas de realidad que la sociedad, el mercado y nosotros mismos creamos para defendernos de la crudeza de la verdadera realidad y de los otros seres humanos. Vivimos reforzando las paredes de esa burbuja, lo hacemos cuando solo escuchamos opiniones que concuerdan con la nuestra, cuando no permitimos que nuestras creencias o estilo de vida sea cuestionado y hagamos oídos sordos a opiniones agendas o, en tiempos más modernos. Bloqueamos a todo aquel que no piensa como nosotros. Escapar de la confrontación a nuestras creencias es bien fácil, solo estamos a un clic.
Ya casi es media noche y no creo llegar a mi cuota de mil palabras, intentaré escribir un poco más, últimamente mis ideas están dispersas, como estancadas, tal vez me falta dormir más, cuatro horas al día párese no ser saludable, debo empezar a preocuparme más por mi salud. Tengo la mala costumbre de descuidarne un poco, de no cuidar lo que como o lo que pienso, dicen que uno es lo que come y también dicen que uno es lo que piensa. Tengo que empezar a ser más cuidadoso con eso.
Tengo que sentarme, un día de estos en que el trabajo me deje algo de tiempo, y meditar seriamente a cerca de mis ideales y objetivos para la vida. Tengo que dejar de andar dando tumbos por el mundo, tal vez así me sienta más despierto y lleno de energía. Vivir una vida sin rumbo es cansado, debes prestar atención a demasiadas cosas, tener un plan te ayuda a enfocar tu atención y a no perder toda esa energía.
Por hoy me quedo a la mitad.

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