viernes, 12 de marzo de 2021

15.-No te entregues a nada.


Es muy sencillo entregarse a todo lo que pasa en esta vida y en este mundo; Es muy fácil no luchar contra los impulsos que tenemos dentro o contra todas las manipulaciones que vienen desde afuera, estamos acostumbrados, estoy acostumbrado, a que sea así, me atrevería a decir que hasta nos han educado para que sea así. Recordemos que vivimos en una sociedad que fomenta el consumo y el individualismo; nos incitan a consumir todo tipo de productos a través de la mercadotecnia que prácticamente nos invita a entregarnos a nuestros deseos, reales e implantados por la misma mercadotecnia,  para conseguir eso que nos llevara a una vida más satisfecha y plena.

Entregarse es síntoma de no tener control en tu vida, de debilidad, de falta de disciplina. Si uno va entregándose a todo lo que le pasa, tanto lo bueno como lo malo, sentirá que su vida no tiene un significado o un objetivo, sentirá que todo le pasa, más que nada cosas malas y situaciones difíciles, que vaga sin control por la vida, que día tras día siempre es lo mismo pudiendo caer en depresión o en un estado donde la vida carece de  sabor ni significado, nihilismo me parece que le llaman.

Hablando en termino de energía, energía mental, física  y espiritual, entregarse significa una fuga de la misma; lo que uno debe buscar, lo que yo busco, es el ahorro de energía para usarla de la mejor manera. Por ejemplo la atención, poner atención en alguna actividad, requiere energía mental; cuando al hacer algo, un trabajo o actividad, ponemos toda nuestra atención en ello la energía mental se enfoca y nos ayuda a hacer ese trabajo de la mejor manera; en cambio si estamos distraídos, entregando nuestra atención, no podemos estar enfocados en el trabajo y lo haremos de una manera incorrecta. Entregarse a algo es darle mas energía de la que le corresponde; otro ejemplo: cuando te entregas a la tristeza por un evento del pasado, porque alguien cercano murió o por alguna ruptura amorosa le estas entregando tu energía mental a un evento que ya ocurrió; Buda decía, o internet dice que decía, que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional, y es cierto el dolor ocurre y no podemos hacer nada para evitarlo pero si nos entregamos al dolor este se transforma en sufrimiento.    

Muchas veces he escrito en este blog que la vida es un desafío constante. No entregarse a nada es una manera de enfrentarse a ese desafío; un día de estos te vas a enfermar y tendrás que elegir ente sufrir el dolor de tu enfermedad, entregarte a ella, o desafiarla y sobrellevarla de la mejor manera a pesar del dolor. En el futuro algún ser querido morirá y tendrás que elegir entre entregarte a la tristeza por su partida o desafiarla y celebrar la vida y todo lo valioso que dejo esa persona. Un día también morirás, eso también es un desafío, es un poco más complejo porque puede que  vivas con miedo a la muerte y no vivas plenamente porque veras el peligro detrás de cualquier cosa, entregado al miedo, o puede que vivas como si fueras inmortal, despreocupado por uno de los asuntos más importantes en tu vida, y cometas alguna imprudencia que acelere tu inevitable destino. 

Uno debe ser consiente de todo lo que implica ser un humano, del destino de los humanos, debe saber que tarde o temprano enfermara, se lastimara, pasará hambre y sed, le romperán el corazón,  será traicionado y lastimado, que verá sufrir y morir a sus seres queridos; debe saber que habrá días de abundancia y hartura, que tendrá días felices y gloriosos, y miserables, uno debe saber todo a lo que esta expuesto, todo lo mejor y lo peor que le pueda pasar, y aun así no entregarse a nada; debemos conocer nuestro destino pero no entregarnos a el, desafiarlo.

Otro gran reto es la entrega a uno mismo, a manudo nos entregamos a la autocomplacencia, nos acostumbramos rápido a las actividades, personas o lugares que nos hacen sentir bien o que nos reafirmen y eso nos hace débiles, predecibles y manipulables; a veces también nos entregamos a la autocompasión y nos sumimos en el victimismo, culpamos a otros por lo que creemos que son injusticias que nos pasan, pensamos que todo lo malo nos pasa y que no lo merecemos, decimos "pobre de mi, merezco algo mejor".  No te entregues a la autocomplacencia ni a la  autocompasión; te harán débil y serás un juguete demás. Las emociones  son otra manera de perder energía cuando las tenemos fuera de nuestro control, cuando nos entregamos a ellas; cuando dejamos que las emociones nos dominen es como si fuéramos en un bote y  nos dejáramos arrastrar por la corriente de un rio ¿a donde nos llevará su salvaje corriente? quien sabe, pero es probable que no nos guste.

Un Guerrero no se entrega a nada: 

No te entregues a tu destino.

No te entregues a la sociedad.

No te entregues a tus emociones.

No te entregues a la autocomplacencia.

No te entregues a la autocompasión.

No te entregues al miedo...

Ten coraje.

Se disciplinado.

Se fuerte. 

Desafíalo todo.

Arde.




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