El Destino es todo aquello que nos puede ocurrir en el transcurso de la vida, tanto las cosas placenteras como las dolorosas. Es te destino es intrínseco a ser humano, va de la mano con ser lo que somos y es ineludible, aunque nos guste ignorarlo a veces. Conocer y aceptar este destino nos permite estar en paz y enfocados pues ya no perderemos el tiempo tratando de evitarlo o de ignorarlo. Conocer y aceptar el destino es darnos cuenta de todas las posibilidades que conlleva ser humano y estar listo para enfrentarlas de la mejor manera. ¿Cuál es la mejor manera de enfrentar al destino? Pará mí es la "no entrega" uno nunca debe entregarse por completo al destino. Si te entregas por completo a alguno de sus aspectos serás su esclavo y no tendrás paz n iengoque. Si te entregas a los placeres y a lo que no te daña te serás abuscar desesperadamente que te ocurran cosas "buenas" y negaras el dolor que implica estar viví entonces cuando el lado cruel de nuestro destino te alcance no estarás preparado para enfrentarlo y sufrirás mucho. Si te entregas a los aspectos negativos de tu destino vivirás derrotado, no disfrutarás la vida, te sentirás una víctima y perderás tu capacidad de amar y apreciar la vida; vivirás lleno de anciedad y sufrimiento, y cuando tengas la oportunidad de ser un poco feliz la dejaras pasar. Uno debe desafiar a su destino, aunque no lo pueda vencer, para reafirmar su paso por el mundo y tener engoque y paz; para poder desafiar tu destino hace falta voluntad.
El amor es la capacidad del ser humano para sentirse admirado y lleno, para sentirse satisfecho y pleno, el amor es la satisfacción infantil del descubrimiento y la exploración, el deseo de cuidar, proteger y sentirse cuidado y protegido. Desde mi punto de vista uno debe llenarse de amor por la vida y por el mundo, a pesar de las dificultades y dolores que implica estar viví, a pesar de los enormes desafíos que nos pone el mundo. Uno debe amar la vida y el mundo sobre todas las cosas, porque después de todo nosotros también somos vida y somos parte de este mundo. Un ser humano que ama la vida y al mundo tiene una vida llena, tan llena que se desborda, siente que no le falta nada porque el mundo le da todo, jamás se siente triste ni vacío porque ¿Cómo va a estar triste y vacío si tiene todo esto, el mundo y la vida? Un humano así ama a las personas porque son parte del mundo que tanto ama y aunque le duela las partidas o la separación sabe que no ha perdido nada, porque todos somos parte del mundo; alguien así ama y cuida al mundo porque sabe que es su casa, su única casa, y no va a destruirla o ensuciarla por dinero o prestigio. Pará tener la voluntad que hace falta para vivir plenamente primero hay que ser alguien capaz de amar.
Continuando con el planteamiento, o intento de explicar, mi metafísica personal escribiré a cerca de la voluntad. Pará mí la voluntad es la capacidad para seguir adelante a pesar de lo que nos pueda pasar, seguir adelante a pesar de las dificultades del camino. "Per aspera ad astra" significa literalmente "por lo áspero a los astros" o algo así, a mi me gusta interpretarla como "a través de las dificultades hasta las estrellas" o "no existe el camino sencillo para la gloria" o más cortito aún "no existe el camino fácil". Mi voluntad se nutre del entendimiento de mi destino como ser humano y de mi amor por la vida y el mundo.
La voluntad correcta nace de aceptar tu destino y del amor al mundo y la vida. Una persona sin voluntad es alguien vacío. Es difícil que exista algún hombre o mujer vivos que carescan de voluntad, incluso los animales tienen algo de voluntad a su manera, el detalle con nosotros es que podemos alimentar nuestra voluntad con cualquier cosa y esto a veces puede llevarnos a tener una voluntad errónea, la voluntad mal en causada nos hace negar nuestro destino y nuestra muerte y vivimos negandolos, en la ignorancia, o escapando de ellos. Una voluntad errónea es aquella que no conoce su destino o que aún conociendo lo niega y le huye buscando alguna fe o fantasía que le ayude a no mirarlo de frente, está persona nunca encontrará la paz pues entender y aceptar tu destino nos encamina a la paz interior; una voluntad mal en causada amara el dinero, los bienes materiales, los excesos y los placeres pasajeros en lugar de la vida y el mundo. Alguien así vivirá solo para alimentar su idea de que es alguien muy importante y especial así que se la pasará enojado cuando cuando alguien no lo trate como según el piensa que merece, siempre anda diciendo: yo merezco esto y aquello. Alguien con una voluntad mal errónea y débil sentirá los envases de su destino con más rigor y al no amar a la vida ni al mundo no será capas de amar nada en verdad.
La voluntad nos sirve para vivir una vida fuerte, verdadera y digna de ser vivida; un hombre o mujer que tienga este tipo de voluntad estará preparado para enfrentar los desafíos del mundo, de la vida y de su destino. Una persona así se da cuenta que en la vida no suceden cosas buenas ni malas, que en la vida solo hay desafios(así lo dijo Don Juan en uno de los libros de Carlos Castaneda) es nuestra voluntad la que nos llevará a través de esos desafíos y nos permitirá desafiar incluso a la edad y quizás a la muerte, no digo que podamos vencer pero si al menos irnos dignamente y no como seres derrotados.
“Este es el tiempo en que un hombre ya no tiene miedos, ya no tiene claridad impaciente; un tiempo en que todo su poder está bajo control, pero también el tiempo en que siente un deseo constante de descansar. Si se rinde por entero a su deseo de acostarse y olvidar, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento. Pero si el hombre se sacude el cansancio y vive su destino hasta el final, puede entonces ser llamado hombre de conocimiento, aunque sea sólo por esos momentitos en que logra ahuyentar al último enemigo, el enemigo invencible(la vejez). Esos momentos de claridad, poder y conocimiento, son suficientes”.
Don Juan Matus a Carlos Castaneda
En e libro "Las Enseñanzas de Don Juan"

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