Las primeras líneas, y a veces el primer párrafo, de lo que escribo no suele tener una conexión firme con el resto del texto en estos ejercicios que hago para fomentar en mí el hábito de la escritura, este es un párrafo de calentamiento, de ir agarrando el ritmo, así voy rellenando renglones hasta que una idea haga clic en mi cabeza y como disparo de salida de punto de partida al tema central de este texto, en caso de no haberlo, el disparo de salida, el clic, se convierte en una invitación a la abstracción.
Al final más que buscar un tema en concreto busco la abstracción, el desahogo y la creación del hábito que a la larga, junto con mis lecturas y estudios de teoría literaria, me permitan plasmar en historias, cuentos o novelas los temas, dilemas y aventuras que me gustaría expresar. Esto es un ejercicio de construcción de un estilo y una voz personal para plasmar mis pensamientos en un texto. Después de todo construimos el mundo con texto, con palabras; con un lenguaje significamos las cosas que nos rodean y nuestra visión del mundo crece conforme lo va haciendo nuestro vocabulario y nuestro entendimiento y adquisición de más lenguajes.
Cuando digo lenguaje no solo me refiero a un lenguaje oral o escrito, tampoco me refiero a un idioma en particular, pues aunque los idiomas son lenguajes que nos permiten comunicarnos con otras personas hablantes del mismo no son lo único que solemos llamar "lenguaje". Siendo los lenguajes de programación, las matemáticas, la música y el arte algunos ejemplos de otros lenguajes que nos permiten expresarnos de maneras distintas.
Recordemos que el ser humano es un animal comunitario, ¿de qué otra forma pudimos haber sobrevivido en la naturaleza hostil, y hermosa, siendo el animal tan blando que somos?, sobrevivimos así, sin garras ni grandes colmillos, sin ser enormes ni tan fuertes como un gorila o chimpancé; sobrevivimos en comunidad, uno junto a otro, cuidándonos y dándonos ayuda mutua, siendo el lenguaje el pegamento que nos mantuvo juntos en esos tiempos prehistóricos, o al menos así me gusta pensar que fue ¿de qué otra forma pudimos sobrevivir si no?
Las palabras construyen nuestro mundo, sean orales, escritas o en señas; sea la palabra de Dios, o de cualquier texto sagrado, hasta teorías científicas, teoremas matemáticos y lenguajes simbólicos que diseñamos para darle órdenes a la tecnología que desarrollamos. Y el vocabulario que conocemos delimita el mundo que construimos con ellas, ampliar nuestro vocabulario nos permitirá entender mejor el mundo y describirlo de una manera más rica y variada; un vocabulario escaso puede sumirnos en la monotonía y en la incapacidad de comunicarnos de una mejor forma con las personas que nos rodean.
Sin embargo a veces las palabras no llegan a ningún lado, por ejemplo este texto arrancó sin una meta ni un punto de partida específico y concluirá sin llegar a ningún lado como parte de un ejercicio de abstracción, como cuando se barajan las cartas buscando sacar una buena mano en la próxima partida.
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