No cabe duda que en nuestro interior llevamos la semilla de lo bueno, del amor, de la solidaridad, de lo bello así como del odio, del horror y de la violencia; ya muchos filósofos y han escrito acerca de la naturaleza humana, también los psicólogos y sociólogos han investigado lo suyo, desde mi punto de vista la naturaleza del humana no está orientada a el bien, el mal o el utilitarismo sino que esta es el deseo mismo de sobrevivir, la lucha y el escape del dolor, más allá de eso se vuelve multifactorial y subjetiva. Me parece muy difícil reducir al bien, al mal o a la utilidad algo tan complejo como el ser humano, más que nada porque es el ser humano el que se analiza a sí mismo y a sus semejantes así , al ser imperfectamente humano, todo análisis estará un tanto lleno de sesgos que acabará en la sobreestimación o desprecio por lo humano.
A mi me gustaría comenzar pensando en el ser humano como una criatura más en esta tierra, ni mejor ni peor que las demás aunque a veces lo parezca, sobre todo en lo peor, expuestos a fuerzas internas que nunca acaba de entender, no lo educan para hacerlo, y a otras tantas externas que condicionan su paso por el mundo, a eso lo llamo “destino”.
Hay cosas que esta criatura humana siempre ha querido saber, qué busca desde que sus sentidos y su razón se abrieron al mundo; La primera es el conocimiento, la curiosidad del ser humano lo hace buscarle la manera a todo y crear cosas ingeniosas, en algunos textos sagrados se dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, a mi me gusta pensar que eso se refiere a que, como Dios, somos creadores, podemos actuar sobre el mundo para bien o para mal; Otra de las búsquedas del ser humano es la mejor manera de vivir”, para algunos eso significa vivir sin dolor y sin complicaciones y para otros significa estar alegre a pesar del dolor y las dificultades, yo soy de los segundos. La libertad también entra dentro de estas búsquedas del ser humano, nuestros antepasados la vivieron durante milenios cuando se organizaban en tribus nómadas, no la romanticemos pues tenían sus grandes dificultades, ¿Qué tan libres somos ahora comparados con las generaciones pasadas? tan amarrados a nuestro estilo de vida en la ciudad. La última de las grandes cosas que busca la criatura humana es el dejar huella, generaciones y generaciones de artistas no me dejarán mentir, queremos dejar evidencia de que alguna vez estuvimos por aquí, prueba literal de ello son las manos grabadas en las paredes de las cuevas de Altamira, queremos contribuir al legado humano.
Definir estas grandes búsquedas(tener conocimiento, la mejor manera de vivir, ser libres y dejar huella) desde el punto de vista individual como colectivo es algo integral y prioritario en el desarrollo de la humanidad; Siendo estos temas recurrentes en religiones, filosofías y ciencias sociales.
Desgraciadamente en este mundo globalizado y que siempre te obliga a andar deprisa y conectado a las tendencias, consumiendo, trabajando, entreteniéndote, distrayendo y que nos mantiene siempre tan ocupados poco tiempo tenemos para pararnos a pensar en todos estos temas; te han arrojado en un barco al mar y se te viene encima un huracán. A tu gobierno, a las empresas y a la sociedad humana poco le importa si sobrevives a la tormenta, si te hundes con tu barco o si aguantas su embestida. Te necesitan trabajando, consumiendo y siendo un ciudadano ejemplar; si eres feliz o no no, no es su problema; si vives una vida plena o no, no es su problema. En lo personal pienso que necesitamos crear comunidad, pero una comunidad sana no sale de individuos enfermos y perdidos. Estos pensamientos que plasmo aquí y plasmaré en próximas entradas son mi modesto intento de poner en orden mi vida como individuo y lo comparto por si a alguien le resulta de utilidad.
La brújula existencial:
(Aun no tengo una representación gráfica)
La brújula existencial es una herramienta que nos permitirá hacer frente a las crisis que se nos presentan en la vida, nos permitirá mantenernos sólidos en un entorno que trata de difuminarnos, nos permitirá encontrar un significado más allá de trabajar, consumir y entretenerse. Consta de los siguientes puntos, que son en sí mismos otra herramienta, basados en ideas filosóficas que he estudiado y tratado de aplicar en mi vida personal:
Descubre tu propósito y vive para él.
Renuncia a lo que te aprisiona.
Ten presente a la muerte.
Solo tienes esta vida para ti.
No te entregues a nada.
Conoce y ama tu destino.
Actúa libre de miedo y esperanza.
La vida es una batalla y un desafío sin fin.
Ten coraje para vivir.
Llénate de amor y de asombro.
Reclama tu dignidad y confía en ti hasta el final.
En próximas ediciones de las Quinientas iré desgranando punto por punto cada elemento de esta herramienta. Busquemos un rumbo juntos.

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