viernes, 10 de noviembre de 2023

Las Quinientas 7.- De pasiones y obsesiones.

 


Maria Izquierdo; Alegoría de la libertad, 1937.


“Encuentra lo que amas y deja que te mate”. 

Charles  Bukowski


Me he andado por las ramas tantos años, arrastrando todo esto de escribir algo como un pasatiempo con el que me comprometo a veces si y a veces no. Sin concretar nada. No concretar nada parece ser mi gran y fatal  defecto, ese que de no ser superado te puede llevar por un camino de autodestrucción y sufrimiento, pero como no concreto nada, ni me autodestruyo ni sufro, terminando por habitar una autocomplacencia mansa que no me lleva a ninguna parte.  


Tengo la pasión y la locura atorada en alguna parte, esperando el momento adecuado para manifestarse, yo trato de sacarlo  poco a poco con lo que escribo. Me doy cuenta porque cuando encuentro un ritmo en el que las palabras fluyen una detras de otra siento como si una inflamación en algún organo interno se hiciera menos. Como si mi higado lleno de grasa, luego de tantos años de maltrato por causa de una mala alimentación, se limpiara.


Desde una edad muy temprana me ha gustado aprender  a cerca del mundo  y sus historias para luego inventar  las mías y contarlas, así fue hasta que  en la adolescencia me empeze  a interesar por otras cosas, cayendo en la cruel trampa de las hormonas, y poco a poco fui engullido por  las tareas y responsabilidades de la escuela y más tarde por las de la vida laboral, no era un niño ni un muchacho rebelde, quizá debí serlo aunque fuera un poco, al menos sentiría un poco menos esta sensación de no haber hecho con mi vida lo que yo quise. Mas aún hay tiempo para trabajar en ello, para enfrentarme a ese defecto letal. Para concretar algo. Y para la rebeldía. 


Un día de estos me voy a morir, quizás al rato, quizá mañana, en veinte, treinta o cuarenta años; El punto es que moriré y ahí se acabarán mis preocupaciones, mis miedos, mis ambiciones y mis sueños. Moriré con todo lo que soy, lo que fui y lo que no fui. Si voy a morir con todo y plenamente ¿por qué no vivir de la misma manera? Se dice que no tenemos la vida comprada, algunos ni siquiera pueden comprar el desayuno, ni el almuerzo, ni la cena. Yo que tengo el privilegio de si poder hacerlo tengo la oportunidad de ocupar mi tiempo en otras cosas, o en nada; Me encantaria ayudar a toda esa gente, pero como estoy ahora bastaría una crisis o una mala decisión financiera para que yo tampoco pueda comprar el desayuno, ni la comida, ni la cena. Así que primero tengo que alejarme del borde del precipicio. Después de todo jamás he sido un suicida. 


Me gusta pensar que el secreto de la juventud es tener una pasión bien alimentada y robusta, una actividad que nos permita sacar fuera de nosotros la ansiedad y el estres que el mundo vierte en nosotros para transfoarlo en algo útil o significativo, algunos van al gimnasio, otros bailan o cantan o se drogan, otros escriben, yo trato de escribir.  Carecer de una pasión hace que la edad, la ansiedad y el estres se queden atrapadas en tu cuerpo y se te metan en los organos, llenándolos poco a poco hasta desbordarlos y romperlos. Una vida sin algo que te apasione es una condena al aburrimiento y a la muerte.


 La vida moderna nos hace eso sin que nos demos cuenta. La busqueda del éxito, un concepto tan abstracto y subjetivo como la felicidad, Dios o el amor, nos arranca la pasión  transformándola en su contraparte perversa: la obsesión.  Si la pasión se trata de transformar el mundo a traves de un arte o una actividad como instrumento, la obsesión se trata de querer poseer y controlar al mundo, a la gente y a todo lo que se tenga enfrente.  Pero el mundo no puede ser dominado el obsesionado sufrirá porque tarde o temprano todo se escapará se su control. 


¿Qué te apasiona? ¿Qué te obsesiona? ¿Qué fuerzas contradictorias llevas dentro y te hacen moverte por el mundo? 


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