miércoles, 1 de noviembre de 2023

Las Quinientas 5.- Condición Humana

 

"Altar de Fuego" Simón  Arrebola. 

El ser humano es una criatura de vulnerabilidades expuestas; no solo somos animales fragiles, ya en su tiempo fuimos la  botana favorita de los depredadores de la sabana africana, sino que en  las jaulas de metal y plastico nuestra condición de fragilidad nos rebasa  ¿Cuántos de los que leen esto pueden correr un par de kilómetros sin sofocarse, o subir una escalera sin que le truenen las rodillas? La ciudad nos volvio blandos a la mayoria, y no solo de cuerpo  pues también de mente y corazón somos unos blandos, aunque pretendamos lo contrario ¿qué mejor muestra de debilidad de corazón y de alma que el negarse a sentir por miedo al dolor o reprimir/evitar  todas las emociones incomodas(y hasta a veces también las buenas  por miedo a que se acaben y eso nos lastime) ? Por lo menos en la salvaje vida primitiva nos manteníamos en movimiento y expresabamos nuestras primitivas emociones como si fuera el último dia, porque podria serlo. 


Vivimos sin mirar a la muerte a la cara, solo la miramos de reojo cuando alguna tragedia ocurre, la pensamos tan distante, como si fuera algo que aún no nos puede ocurrir, porque tenemos tantos planes y estamos tan ocupados, mas la muerte pasa y nos va a agarrar sin avisarnos, donde sea que estemos y como sea que nos sintamos. 


En mi vida he tenido un par de experiencias laborales que me han ayudado a mirar a la muerte a la cara, como algo  inevitable y ligado a la condición humana; Una tiempo trabaje en una funeraria donde pude ver muertos de todas las edades, ancianos, jovenes, niños, en diferentes condiciones; tambien puder ver la aflicción de los familiares y tambien acompañe a muchos cortejos fúnebres al panteon, y vi a varios ataudes descender a su última morada.  Más adelante trabaje en un hospital, ahí pude constatar la fragilidad y vulnerabilidad del ser humano. Así aprendi que la condición humana no es el bien o el mal o la moral y lo inmoral; la condición humana, que nos une a todos, es el dolor, la enfermedad y la muerta y nuestro intento de evitarla, siendo esa la interacción motivadora de mujeres y hombres, la negación/huida del dolor y la tragedia  y la búsqueda del bienestar/placer,  hay gente que es capaz de vender su alma con tal de lograr una fuga momentánea, creyendo inútilmente que es algo permanente. 


Compulsivamente buscamos el final definitivo de los males, la tragedia y el sufrimiento pero solo encontramos paliativos, pues al ser lo tragico parte de la condición humana no hay manera de eliminarlo por completo. Solo hay fugaz momentáneas. 


Entonces solo queda hacerse fuerte y aceptar que el dolor y el horror son inevitables, y que por contrapartida tambien son los placeres y las bondades de la vida también lo son.  Solo es cuestión de tiempo para que uno u otro ocurran, pero es de micha ayuda estar preparados o por lo menos enterados.  La historia de la especie humana, tu historia, va arrastrando miles de años de dolor, soledad, tragedias y horrores, así como de bienaventuranzas, placeres y alegrías. Al final el ser humano más fuerte es el que no se dobla ante la adversidad y el que no se encariña de los placeres, porque sabe que todo eso es temporal y que tanto lo bueno como lo malo tarde o temprano acaban, todo es temporal. 


Tenemos que usar las adversidades para templar nuestro caracter y afilar la voluntad. Mas tristemente nuestro mundo, la sociedad humana, nos hace blandos día a día. Y vamos por ahí con muestras vulnerabilidades pegadas en el pecho como un tiro al blanco, tratando de escapar de lo adverso y haciéndonos adictos a placeres momentáneos. 

En la sabana los leones nos habrían comido, en la ciudad quizá no haya leones, pero hay muchas cosas peores. 



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