La excursión de Agnes
Era una tarde fría cuando la niña llegó al lugar sola; sus padres estaban muy ocupados como para acompañarla, los adultos siempre están ocupados, cuando vio el zoológico desde afuera pensó que se había equivocado de dirección pues era un edificio apenas el doble de grande que una casa promedio ¿como entrarían los animales ahí?; aun con sus dudas el letrero en la fachada le decía que no se había equivocado "Museo y Zoológico Charles Darwin"; al llegar la entrada la guía la esperaba en la entrada con una amplia sonrisa en su rostro, era la primera en llegar, sacó el boleto de uno de los bolsillos de su abrigo y lo entregó a la guía.
-Hola señorita, que bien que haya podido presentarse- la mujer miró a la niña con curiosidad-¿sola?
-Si, soy una mujer independiente- ambas se rieron.
-Necesito el nombre de esta mujer exitosa para concluir el registro y entregarle su gafete de visitante- la chiquilla sonrió, rara vez los adultos le seguían el juego.
-Claro; me llamo Agnes La Rouge
-¿ Agnes La Rouge, eh?
-si-puso una mano al lado de su boca como para contar un secreto- es mi nombre de negocios- ambas estallaron en carcajadas.
Más tarde Agnes se encontraba en la sala de espera con su gafete prendido de su abrigo, tenía que pasar el rato hasta que llegaran los demás chicos invitados a la inauguración del zoológico; mató el tiempo leyendo las revistas que allí había. Cuando por fin se presentaron los niños y los padres de estos la guía se dirigió a ellos para decir unas palabras antes de empezar con la visita.
-Bienvenidos sean todos a la inauguración del Museo y zoológico Charles Darwin, mi nombre es Violeta y seré su guía el día de hoy; como los adultos presentes sabrán este zoológico es el primero que se abre desde que 80 años atrás se prohibiera a nivel mundial cualquier tipo de espectáculo con animales o cualquier tipo de recolección de los mismos(que no fuera para su conservación y reproducción); actualmente esta ley sigue vigente, pero nosotros no nos vemos afectados por ellas, pues no sacamos animales de su hábitat; pero no arruinemos las sorpresas de este tour con hablando de más y pongámonos en marcha- la guía se dirigió a una de las puertas laterales y el grupo de personas, entre ellas Agnes, la siguieron. La niña no podía evitar sentirse incómoda entre esas familias tan unidas, ahí era una niña extraña y solitaria, Agnes apretó los puños y siguió a la guía de cerca.
El grupo entró por la puerta a un pasillo que bajaba a medida que avanzaban por él, en algún momento doblaron en una esquina y entraron en otra puerta que los llevó a otro pasillo que descendía más, los niños empezaban a quejarse y preguntarle a sus padres "¿Donde están los animales papá/mamá?"; Agnes caminaba en silencio casi con paso marcial; al llegar a otra puerta Violeta se detuvo frente a ella y con voz solemne dijo:
-Esta puerta nos llevará a un lugar aún mejor que el país de las maravillas que la pequeña Alice visitó en el libro- los adultos sonrieron pero la mayoría de los niños no entendieron; Agnes si entendió, había leído muchas veces ese libro.
Después de la pausa teatral de la Guía cruzaron la puerta; la habitación era enorme, estaba vacía con las paredes, el techo y el piso pintados de blanco y sin un lugar para sentarse o acomodarse.
-Pasen al centro de la sala por favor- dijo violeta y todos obedecieron llenos de confusión
-Primero- Violeta levanto el dedo indice con teatralidad- hablare de la creación- el eco de su voz resonó en las paredes mientras se teñían de negro y la gravedad parecía desaparecer, todos gritaron de emoción y de miedo, Agnes se descubrió a si misma riendo como tonta a causa de los nervios mientras sus pies se despegaban del suelo. Violeta continuo:
-al principio no había nada, o eso dicen las teorías científicas, pero hubo un momento, una casualidad, en que un punto surgió en la nada- la mujer señalo el espacio que se hallaba entre los visitantes que se habían puesto en forma de herradura a su en torno a ella; ahí surgió un minúsculo punto de luz en la enorme oscuridad de la habitación. Los visitantes se quedaron viendo el pequeño punto.
-Si, todo lo que somos estaba concentrado en este pequeño amigo- la guía tomó entre sus manos el diminuto punto de luz- en algún momento del tiempo este punto comenzó a expandirse- el punto de luz se extendió entre sus manos- llegó a expandirse tanto y tan rápido que podríamos decir que explotó- la esfera de luz entre las manos de violeta se fragmentó como un cascarón de huevo, en un segundo estalló y se expandió por toda la habitación mientras todos gritaban.
Agnes y el grupo de gente se encontraron flotando en medio del espacio, o eso parecía, veían las estrellas y los asteroides colisionar, crecer y morir; vieron millones de años de trabajo cósmico en unos minutos.
-El universo se expandió y se configuró a lo largo de los millones de años que siguieron a la gran explosión- continuó violeta- se formaron galaxias- tomo entre sus manos un cúmulo de estrellas y los moldeó en forma de espiral- en ellas se crearon planetas- todo comenzó a crecer hasta llegar a una escala en la que todos puedieron atrapar un planeta entre sus manos, y así lo hicieron, un niño atrapó a venus, otro a júpiter, una niña y su padre persiguieron un cometa, un niño y su madre contaban los anillos de saturno, Agnes observó un planeta azul y enormemente diferente a los demás; Violeta lo tomó entre sus manos y habló:
-Esta es la tierra, nuestro planeta y hogar; y ahora cambiaremos de escala nuevamente-
En un movimiento violento todo creció una vez más; los visitantes y la guía cayeron rumbo a la tierra, atravesaron la atmósfera y cayeron al mar.
-La vida comenzó en el agua- se podían ver pequeñas partículas en el agua que se movían de aquí para allá -conforme la vida se fue especializando cambio y se desarrolló- los chicos observaron cómo los animales cambiaron, pasando de criaturas parecidas a gusanos a criaturas con caparazón. Vieron extinguirse a muchos animales y a otros levantarse de las cenizas del mundo; vieron a los primeros en salir a respirar el aire en el mundo, las primeras flores, los mega insectos y de nuevo una gran extinción. Agnes estaba maravillada, al igual que el resto de los visitantes.
-Ahora los reptiles tomaron su turno en la gran carrera de la vida- dijo Violeta - se desarrollaron y prosperaron, pero les llegó también su turno de extinguirse, al menos a la mayoría; y el turno siguiente fue para los dinosaurios
Los chiquillos corrieron por el mundo que perteneció a los dinosaurios, vieron enormes criaturas que algunos solo habían visto en huesos fosilizados en algún museo de historia natural; los adultos estaban igual de encantados que los niños.
-A estas maravillosas criaturas también les llegó su fin- la guía señaló el cielo.
Todos ahogaron un grito cuando vieron al enorme meteoro atravesar el cielo, y gritaron aún más cuando este impactó con violencia y levantó columnas de llamas y humo.
-Pero la vida siempre florece y cuando una rama se extingue, otra se abre camino- Agnes persiguió a un animalillo parecido a una ardilla y lo atrapó entre sus brazos, los demás niños la imitaron y pronto cada uno tuvo su protoardilla entre sus brazos.
-Los mamíferos heredamos el mundo, nos desarrollamos y diversificamos- las protoardillas se retorcieron entre los brazos de sus captores y liberándose saltaron al centro de la herradura que se había formado de nuevo, y entre gruñidos y chillidos las protoardillas crecieron; una se transformó en un enorme mamut lanudo, otra en una jirafa, una se transformaba en lobo pero al parecer cambió de opinión se transformó en un perro pequeño, un par de murciélagos revoloteaban entre el grupo, la protoardilla de Agnes se transformó en un león y su rugido retumbó en el bosque en el que se había transformado la habitación; muchos animales empezaron a salir se la maleza, como en respuesta al llamado del león, eran un compendio de las criaturas de todas las eras.
-Por último- dijo Violeta, la guía- por qué no juegan un rato con sus nuevos amigos- lo niños corrieron emocionados a jugar con sus animales favoritos y Agnes fue alegre como no lo había sido en mucho tiempo; al terminar la excursión las paredes volvieron a ser blancas, regresaron por los pasillos a la sala de espera, todo se despidieron con mucha alegría; Agnes se fue caminando calle arriba con una sonrisa en su rostro, sabía que pronto iba a regresar.

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